Posted by: sofiabuendia | January 13, 2011

LO QUE SE APRENDE TRABAJANDO

Dedicado a: Merceditas

Para poder subsistir en tierras lejanas durante años y sacar adelante un Master a veces hay que hacer de todo. Trabajitos  en diversos dominios que con las ganas de poder viajar más, comprarse un buen abrigo, y sobre todo pagar el arriendo! uno termina aceptando con alegría. Al comienzo las preguntas son muchas: “¿Yo? Cuidar niños? ¡Pero si no me los aguanto!” o “¿Yo? ¿De mesera? Con estos brazos enclenques?” Pero todo fluye y al final uno termina hasta queriendo el gremio donde se trabaja.

Yo, por ejemplo, hoy me siento orgullosa de entrar al salón de profesores con café en mano, portafolio, fotocopias y cara de “sí, soy profesora, vengo preparada, conozco mi clase DE MEMORIA”. Pero no, realmente todo ha sido un proceso. Para llegar ahí tuve que pasar por muchos trabajos. Unos más agradecidos que otros pero sobre todo que me han dado varias enseñanzas:

1.       Mesera:

–          Nunca, pero nunca en la vida volveré a pedir que me cambien dos mil veces mi plato para quitarle la mayonesa, porque está muy frío, porque tiene mucha grasa, en fin…

–          Trataré de no entrar a los matrimonio sintiéndome como Natalia Portman para después bailar sin zapatos la macarena y abrazar al tío borracho de la novia. ¡Si supieran lo ridículos que nos vemos! Mejor llego bailando y sin zapatos desde la misa.

–          Si a la mesera que me sirve se le caen todas las copas encima mío, no me voy a poner brava… ESO LE PASA  A CUALQUIERA.

–          ¡Existen ciertas cosas que tienen la capacidad de romperse solas! Por favor mamás, cuando pase esto en casa no armen un escándalo.

–          Ahora estoy segura de que no podré volver a ver con respeto a Daniel en esmoquin.

2.       De profesora (Preparo alumnos para el Concurso de Ciencias Políticas de París):

–          Si algún día vuelvo a clases nunca volveré a hacer preguntas cada cinco minutos, ni a investigar lo que veremos la próxima semana, mejor dicho no volveré a ser ñoña (¡aunque muchos no lo crean!) Esto es bastante… mmmm… “estresante” para el profesor.

–          Tampoco volveré a jugar Sudoku donde no se debe… ¡ES DE MALA EDUCACIÓN!

3.       Niñera, repartidor de periódicos, vendedora, varios:

–          En la medida de lo posible trataré de estar con mis hijos cuando los tenga. Es triste ver cómo los niños crecen con personas extrañas.

–          Ya lo hacía antes pero seguiré aceptando los papelitos que entregan en la calle, ¡es el trabajo más aburrido y mal pagado del mundo!

–          Cuando entre a comprar a un almacén: diré “buenos días”, no me probaré  todo lo que hay en el almacén y procuraré dejar las cosas donde las encontré.

4.      Como dicen los japoneses: todo, absolutamente todo lo que se aprende servirá algún día en la vida. Ya lo he confirmado.

5.       Lo más importante: Seguiré, y cada día más, respetando y admirando a todos los que nos sirven (meseros, vigilantes, conductores, empleadas domésticas, vendedores, niñeras, etc).

Ahora sé lo que vale un simple, “Gracias”…

Pd: Después de algunos comentarios debo aclarar que adoro a mi alumno ñoño, me veo reflejada. Es sólo que a veces me estresa porque yo no estoy preparada jejejej

Advertisements

Responses

  1. Es muy interesante todo lo que comentas aquí, y también muy chistoso, pues yo siempre fui el estudiante ñoño, que no preguntaba cada 5 minutos, pero el que con cada pregunta hacía polémica, y me parece muy curioso lo que dices, ya que ahora que también sigo mis estudios de posgrado, una de las cosas que me gustaría hacer es dar clases, pero nunca me imaginé que podría ser mmmm… “estresante” para el profesor, tener estudiantes así en la clase, antes por el contrario, yo pensaría que es un estímulo para dar más de uno mismo; en cualquier caso, es chévere que compartas tu experiencia. Saludos desde Colombia

    • Listo… mira la pd!

  2. Yo le sumaría otra: Cuando el matrimonio, coctel o fiesta se esté acabando y todavía la gente tenga los motores encendidos para seguir la rumba, me aseguraré de que nadie diga, “pues si es cuestión de plata, pagamos”. Cuando un mesero está cansado, está cansado, sobre todo cuando ha visto a la gente emborrachándose desde las seis de la tarde mientras él se parte el lomo.

  3. ¡muy buen blog Sofía…! ¡del carajo…!

    • Gracias!!!!

  4. Hola

  5. Excelente!! Ahora que estoy estudiando en Sydney y trabajando como mesera, me siento totalmente identificada con todo lo que dices!!! Después de un par de copas rotas, dos manteles manchados con vino y de manchar un lujosos vestido con salsa por culpa de mi inhabilidad de cargar 4 platos al mismo tiempo con estos “brazos enclenques” …. también he prometido jamás volver a quejarme y aprender a valorar y respetar el trabajo de TODOS los seres humanos… Aunque en mi caso sigo dia a dia en la lucha de aprender a querer este trabajo gracias al cual puedo sobrevivir en una de las ciudades más costosas del mundo!!… espero poder reírme algun dia de todas mis equivocaciones :S

    Un abrazo y gracias por compartir lo que es común en varios de los que nos atrevemos a vivir en tierras lejanas 🙂

    PAULA ANDREA TORRES


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Categories

%d bloggers like this: